İlker Ortaç / Obra
Okan’ın Fotoğrafı: cuento
Okan’ın Fotoğrafı forma parte del archivo de cuentos en línea de İlker Ortaç. El breve fragmento de abajo está en el turco original; el texto completo se abre en la página del cuento.
Un breve fragmento en turco
gözlerinin her defasında pazılarına kaydığı güç timsali adam, iki eliyle kavradığı keseri, dirseklerini kırarak, ense- sine kadar geri atıp, oradan hızını alarak, başını ortalayıp vurduğu vakit, duvarlara sıçrayan kanın tükenir de, dik bir yokuşa tırmanmadan evvel, süratini alıp vitesi düşü - ren, ayağını gazdan çekmeyenden farksız, bir an da olsa duraklamaksızın, aynı eda, aynı murad içersinde, vurur ki, başını…De la vida a la creación
İlker Ortaç ingresó en la función pública en 1995 y pasó años escribiendo código. Después de quince años, se jubiló y eligió las novelas, los cuentos y los guiones. Esta transición sitúa la escritura en su biografía sin tratar las experiencias de los narradores ficticios como sucesos de la vida del autor.
De la creación a la presentación
- Obra de origen: esta ficha conserva su propio título y la información de publicación disponible.
- Contexto del portafolio: la biografía y la forma de la obra se leen juntas sin confundir la ficción con la biografía.
- Acceso: el enlace correspondiente abre la lectura, la visualización o la ficha de publicación de esta obra.
Desde el taller: una reconstrucción creativa
Una reconstrucción creativa en primera persona basada en la biografía y las obras.
Imagino que programar me pide localizar un error, mientras escribir a veces me pide quedarme dentro de él un poco más. Primero oigo la frase en mi propia voz. Donde se lee con demasiada comodidad, me detengo e intento perturbar esa confianza en las palabras.
Al trabajar en torno a Okan’ın Fotoğrafı: cuento, mi atención vuelve a este detalle: Okan’ın Fotoğrafı forma parte del archivo de cuentos en línea de İlker Ortaç. El breve fragmento de abajo está en el turco original; el texto completo se abre en la página del cuento. En el siguiente pasaje, imagino que retiro todo lo que debilita ese encuentro y dejo abiertas durante más tiempo las zonas que sostienen su tensión.
En el pasaje final, imagino que devuelvo la obra a su propio contexto. Dejo espacio para leer una página, mirar un encuadre o ver la película más allá del relato construido aquí.